DISCURSO DE SU SANTIDAD PABLO VI
AL SR. REID WILLIE KATENGA-KAUNDA,
EMBAJADOR DE MALAWI ANTE LA SANTA SEDE*
Sábado 11 de julio de 1970
Señor Embajador:
Con la mayor satisfacción le damos la bienvenida aquí, al presentar usted las cartas credenciales que le convierten en Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de la República de Malawi ante la Santa Sede.
Le estamos doblemente agradecido por las amables palabras con las que nos ha transmitido los sentimientos de su Presidente, y por el juicio que le merecen nuestros esfuerzos dirigidos a la estabilidad y a la paz en el mundo.
Sus bellas expresiones de la gratitud de su país por todo lo que la Iglesia Católica es capaz de realizar a favor de Malawi, en las más variadas esferas, nos han llegado al corazón. Las realizaciones que usted menciona han sido posibles gracias a la firme vinculación existente entre Malawi y la Iglesia católica y a su íntima cooperación. Nos produce una auténtica alegría escuchar lo que Su Excelencia dice sobre una colaboración cada vez mayor y más estrecha.
Nosotros creemos que la Santa Sede posee en Vuestra Excelencia un amigo sincero con el cual podrá proseguir su obra de bienestar y de paz.
Le rogamos tenga la amabilidad de transmitir a su Presidente nuestros especiales saludos y los más sinceros y mejores deseos de constante bienestar. Le rogamos también que a él y a su gobierno les asegure que la Iglesia católica desea estar siempre dispuesta a ofrecer toda la asistencia posible para el progreso espiritual y social del pueblo de Malawi, a nosotros tan querido.
Le prometemos nuestras oraciones por Su Excelencia en su nuevo puesto, por su familia y por todos los ciudadanos de su estimada patria para que desciendan sobre todos las abundantes bendiciones de paz y de prosperidad.
*L'Osservatore Romano, edición en lengua española, n.29, p.4.
Copyright © Dicastero per la Comunicazione - Libreria Editrice Vaticana